Genes

¿Será realmente posible que a una persona se le congele el corazón? o ¿Qué la voz de su conciencia sea ahogada sin misericordia como los gritos de una víctima en el fondo de un callejón?

La frialdad humana ante cierto sucesos es subjetiva. Como todo en esta vida, va sujeta de las experiencias que uno vive. Hay sucesos que te hacen volverte una sustancia melosa y sin sentido, que solo tiene ojos para ese mundo color de rosa donde el amor parece infinito y nada mas importa. Sin embargo, hay sucesos que te hacen creer que todo es solo una ilusión y que si quieres sobrevivir a los grandes huecos en la pista que hay en la vida, solo te queda construir un armazón lo suficientemente fuerte. 

El problema es que a la larga ya no sabes a quien creerle, no sabes cuando activar tu escudo de fuerza y con quien puedes ir corriendo a derramar tus lágrimas sobre su hombro. A veces, ganas cierto nivel de confianza con alguien y ya sientes que puedes decirle todo lo que se te cruza por la cabeza, pero lo cierto es que hay algunos pensamientos que no deben salir de tu boca o tecleadas por tus manos nunca. 

Si, la represión de sentimientos es mala, pero una cosa es privarte de decir lo que sientes al punto de que te haces daño a ti mismo, y otra totalmente diferente es andar soltando la primera idiotez que se te cruza por la cabeza. Porque así somos las personas, un conjunto de ideas buenas, malas y estúpidas. A veces esas ideas estúpidas pueden conducir a grandes cosas y otras veces puedes terminar destruyendo cosas. 

¿Cuál es entonces esa linea entre lo que debes y no debes decir? ¿Es difícil verdad? 

Creo que eso del mejor amigo al que le cuentas todo también es relativo, por que por mas que sea tu mejor amigo o amiga sigue siendo una persona con una personalidad, valores y pensamientos propios. Creo que por eso uno a veces se busca a mas a de un mejor amigo o amiga. Lo que sientes que no le puedes decir a uno, se lo dices al otro y una vez que ya dejo de ser un tormento en tu cabeza ya se lo cuentas al que no se lo habías dicho. 

Pero aún así, siempre hay esas cosas, esos pensamientos, esos tormentos personales que no compartes con nadie. Esas lágrimas que nadie ve, esos suspiros que nadie escucha, esas olas de calores que nadie siente, esos dolores que nadie calma y esos temores que nadie entiende.

Creo que es porque hay cierto cuestionamientos y conflictos internos que una persona desde afuera no podría entender. Se supone que cuando ves el cuadro completo, cuando ves el problema desde afuera, es posible encontrar la solución mucho más rápido (razón por la cual siempre cuentas tus problemas: para que un tercero te las solucione). Pero la verdad es que, muchas veces te dicen como solucionar las cosas y tu jamás escuchas.

Somos necios, así de simples. Nos creemos expertos de nuestros problemas, porque nosotros los creamos. Es por eso que nos hacemos un nudo en la cabeza y en la garganta con todo.

Pero claro, como ya había dicho, al final todos son situaciones. Cuando menos te das cuenta, estas en otro estado totalmente diferente. De pronto miras atrás y no comprendes como podías estar tan cegado por la situación. Dejas caer tu máscara, desactivas tu escudo y entras una vez mas a la ruleta rusa de la vida.