9.6mm

Yo no se escribir poemas, yo no se escribir cuentos, yo no se escribir artículos, yo no se escribir. Pero a veces Castel quiere escribir y quien soy yo para reprimirla.



"No recuerdo cuando apareció la angustia ni la incertidumbre, pero se que fue fuerte. Para variar no decía nada y sufría en silencio. Pretendía que no pasaba nada y que pronto sabría que todo eran simples paranoias. Luego se puso en contra mía, como diciéndome que reaccionara. A pesar de eso seguía en silencio, sufriendo cada vez mas, los dolores, la agonía, las inyecciones. Un día por fin hablé y después de hacerlo me arrepentí. Pero fue lo mejor, no se para quien pero asumo que la verdad siempre sale no? Hubiera querido nunca saberlo, por unos minutos creí estar alucinando, no podía hablar, no podía dejar de mirar fijamente, salí de aquel confesionario conmigo misma para cambiar la vida de todos, sobre todo de uno. Fue un silencio absoluto, un silencio de desconcierto, un silencio que ahogaba los intentos de palabras. No caían lágrimas, en un momento me forcé a que salieran, sentía que si no salían algo estaba mal, pero en realidad nunca salieron, nunca. En el fondo ya había tomado una decisión, no se pensando en quien, no se si estaba pensando. El paso del tiempo realmente no lo tengo claro, pero se que pasaron días. En el peor momento es en el que me sentí mas querida, ironías de la vida. Yo era la mala de la historia, o así me sentía y a pesar de eso recibía mas cariño que nunca. Es como si alguien hubiera felicitado a las brujas de los cuentos de hadas y las hubieran alentado. Después de terminar con mi travesura celebrada, lave mis manos y seguí con mi vida. Vida, es algo tan frágil, sentimos que la controlamos cuando en realidad siempre hay alguien mas que sin que te des cuenta puede cambiártela. Lo que mas me asombraba era lo parca que me sentía, lo fría y despiadada, pero sobre todo sola. Era una soledad que nada ni nadie podía destruir, podía estar en un cuarto lleno de personas y aún así sentir que era el punto rojo y diferente. Un punto, un punto pequeño de menos de un centímetro, así me sentía. Fui una mancha borrosa. Ahora solo es un vacío. Lo único que queda de todo esto es un sobre blanco, un sobre que representa cincuenta y tres días."

-Castel